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Sobre el hackeo de contraseñas

Las contraseñas se generan en tu navegador y nunca se envían a ningún sitio

El robo de contraseñas se ha convertido en una de las actividades más extendidas en internet. Si nunca te ha pasado, o no usas redes sociales ni servicios online, o se te da muy bien inventar contraseñas seguras.

La contraseña de casi cualquier usuario se descifra en uno o dos minutos, y no tiene ningún mérito. Recuerda con qué frecuencia aparecen combinaciones como 123456, qwerty o el nombre del perro. Un programa especializado resuelve algo así de forma casi instantánea.

¿Cómo trabajan los atacantes? Empiezan por la fuerza bruta, que consiste en probar todas las variantes posibles. Romper una contraseña de hasta 6 caracteres formada por cifras y letras latinas de ambas cajas lleva unos minutos. En cambio, si tiene 8 o 10 caracteres y además incluye signos especiales, harían falta años.

Pero incluso esa contraseña puede caer. Para ello se usa un «diccionario» especial donde están recogidas las contraseñas poco corrientes que alguna vez se filtraron a la red. Mucha gente repite la misma contraseña en todas sus cuentas por pereza, para no tener que inventar ni recordar otras nuevas. Y si esa contraseña se filtra en un servicio o alguien la descifra, no todo el mundo se anima a cambiarla en el resto.

También es frecuente usar una palabra «secreta», el nombre del perro, el de la pareja, el de un amigo de la infancia o el de un juguete. A veces se cambia la forma de la palabra, se escribe con faltas a propósito o se toma una frase entera con la esperanza de que así la contraseña sea segura. Pues no. Quizá haga falta algo más de tiempo, pero con los diccionarios electrónicos actuales puedes estar seguro de que una contraseña así no aguanta mucho.

Entonces, ¿qué contraseña no se puede descifrar nunca? Ninguna en absoluto. Pero si quieres protegerte, usa mayúsculas y minúsculas, cifras y caracteres especiales, y que la longitud no baje de 12 caracteres. Una contraseña así solo acaba en malas manos si se la entregas tú mismo.

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